Roig Fernández García (1965)

En equilibrio

Tú, en los escalones,
yo, en el punto ciego de la cuerda
y mi querida familia
en el aire de la persuasión,
quizá por la costumbre
(único bien heredado de mi padre)
de cruzar las piernas
para hundir el sexo,
con veinte ángeles encima
por aquello de golpes bajos,
mordisqueando los nervios
humedecidos en la punta de mi lengua.
Por un momento
la gravedad parece absolverme,
los triunfos siempre traen algo sospechoso.
Mientras, en la carpa del traspatio,
fuera de escena y de conjeturas,
frente a tus ojos en equilibrio
me fumo un bolero crepuscular,
con ironía
miro este poema
escurrirse en el cordel.

 

El equilibrista

Bajo la cuerda
todo puede pender
menos el miedo.

 

Boletería

El dueño del circo ignora
que la silla desocupada
en la última fila de su espectáculo
es la mía.

Las leyes de la física
y mi buen juicio me dicen
que el mundo no pende de un hilo
ni de los actos fantásticos
de ciertas especies.

En su número
mago y equilibrista
se empeñan en ser los co-autores
de una catástrofe
que comienza y termina
con mi paciencia.

Sabe bien
que entre el público
puede esconderse:
un mago nunca visto,
un equilibrista sin límites.

Me desconoce
y mejor así.

Si supiera un poco
sobre desequilibrios,
vértigo,
divagaciones personales,
comprendería que la piedra en mi zapato
sería suficiente para acabar
con la risa de todo su elenco.

 

Cirque du Soleil

Entiendo
a los que brincan y rompen el aire con destreza,
a los que llevan el vértigo sujeto en la garganta
como una goma de mascar.

Sé de peligros ocultos por vestuario y maquillaje,
alguna que otra infelicidad
que debe permanecer inadvertida
por largos periodos de tiempo.

Vislumbro cómo el temor se convierte en placer,
el placer en espectáculo,
el espectáculo en ensueño.

Lo entiendo todo
y la vez no entiendo nada.

Por ejemplo,
dónde está el león y su látigo,
la cebra y sus anillos hirvientes,
los payasos que ríen y hacen reír
en vez de intimidar al público
con sus cuentos de fantasmas.

 

*

Roig Fernández García, San José. 1965.
Participó con el taller Café Cultural Francisco Zúñiga Díaz.
Actualmente con el taller Tráfico de Influencias.
Publicado en la primea edición de la Antología Lunadas Poéticas en el 2008
y en la revista Deriva, México en el 2005.

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